| Abrazo a la dignidad Por Aixa Hevia González
A pesar del tumulto de compatriotas pude abrazar al hombre que por
estos días ha hecho historia. Su rostro sin rasurar evidenciaba las jornadas de defensa a
la dignidad del pueblo cubano.
José Imperatori, el vicecónsul de nuestra Sección de
Intereses en Washington, acusado injustamente de espionaje, abordaba este jueves , en
Ottawa, Canadá, el avión que lo conduciría a Cuba, en un vuelo donde viajabamos 65
pasajeros.
Representábamos a artistas, escritores, periodistas,
investigadores, deportistas y pioneros, quienes hemos denunciado las patrañas de la mafia
de Miami.
El IL 62 de cubana se convirtió en otra tribuna abierta
matizada por Pimienta con sus controversias, los jóvenes con sus cantos, y donde no
faltaron las banderas cubanas ni las notas de nuestro Himno Nacional
Carlos Alexis González, pionero de la escuela especial
Abel Santamaría de la capital, dio la bienvenida en nombre de los pinos nuevos con un
efusivo abrazo.
Uno por uno estrechamos la mano del digno funcionario,
vinieron los autógrafos, las anécdotas de su esposa Raquel y los mimos de su hija mayor,
pero siempre se respetó el descanso.
Además del intercambio y las emociones inolvidables, la
misión sin precedentes ya tiene un resultado: la publicación de un libro con los
testimonios de los participantes nombrada: el vuelo de la dignidad.
José Imperatori está en suelo cubano. Con su ejemplar
actitud dejó enmudecida a la mafia de Miami y evidenció los verdaderos fines de los
apátridas para prolongar el secuestro de Elián González. |