"Una lección
más del imperialismo yanqui" Por Roberto
Márquez
Enero 17.- Los pasos dados por los
diferentes sectores de Estados Unidos en el proceso dilatorio de la devolución de Elián
González a su seno familiar y a Cuba, son una clara lección del inescrupuloso vecino del
Norte.
La infame retención del niño cubano
demuestra la inconsistencia y las contradicciones que padece la política hegemónica de
Washington. Por un lado el irrespeto de la mafia y la extrema derecha de Miami a las
disposiciones federales, representativas del gobierno yanqui, y por otro, la desunión de
criterios, que ya ha empezado a generar en todas las instancias de poder, esta vil acción
sin precedente en la historia de la Humanidad.
Mientras crece la solidaridad en el mundo
hacia esta justa batalla librada por el pueblo de Cuba, se evidencia aún más la
corrupción que roe hasta los tuétanos a la política de Estados Unidos. Esto explica que
la mafia de Miami, en contubernio con sectores de derecha, retrógrados y acaudalados,
decidan objetivamente los destinos de una nación. Y es que todo este estercolero
determina de forma decisiva con sus votos en las elecciones presidenciales. Todo aspirante
a administrador de la Casa Blanca en Estados Unidos tiene que contar necesariamente con la
anuencia de esta camada. Así de contradictoria y ruín es la democracia yanqui, donde
cada presidente tiene, sobre la silla de gobierno, a estos alabarderos como una verdadera
espada de Damocles.
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