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¡Elián, Cuba te reclama!

a portadaEl pueblo cubano reclama la devolución del niño Elián González secuestrado en los EE.UU.

Las razones y la necesidad del traslado de Juan Miguel y su familia a Washington

La Habana, mayo 26.-Al hacerse pública la noticia, el periódico Granma envió a la Mesa Redonda el siguiente análisis: El traslado de Juan Miguel y su familia de la lejana Wye Plantation a la ciudad de Washington significó la primera liberación de él y la segunda liberación de Elián.

Aquel lugar apartado y aislado, con amplios campos, parecía ideal para las primeras semanas de estancia del niño, que debía adaptarse a una vida normal en compañía de su padre, su nueva y cariñosa madre y su hermanito Hianny. Con él estaban su primo Yasmani, cuatro compañeritos de curso, tres madres, un padre, su maestra y su médica. El tiempo fue bien utilizado.

Agrega la nota que publica el diario Granma: Aquel pequeño colectivo desempeñó un papel decisivo en la rápida y extraordinaria recuperación de Elián. A todos asombró su rostro feliz, su sonrisa y el sorprendente avance en la recuperación del curso escolar que durante cinco meses había perdido. Una noble y generosa señora norteamericana había ofrecido el lugar y las instalaciones gratuitamente.

Este sitio le gustaba al Departamento de Estado, al INS y a Craig, aunque por razones diferentes. Tenía, sin embargo, un gran inconveniente: estaba aislado, a 70 millas de Washington, mucho más allá del límite de las 25 millas autorizadas al personal diplomático de la Oficina de Intereses de Cuba en la capital de Estados Unidos.

La lejanía de Wye Plantation no fue para nuestros funcionarios motivo de preocupación. Todo marchaba en aparente armonía y buena fe. Todo se suponía discutido y arreglado. Pronto comenzó a verse claro que se iniciaban los obstáculos. El Departamento de Estado casi cortó abruptamente los permisos de viaje a los diplomáticos cubanos.

ostos eran los que aseguraban toda la logística, incluidos los abastecimientos, los envíos de cartas y diversos objetos indispensables; también las comunicaciones con su familia en Cuba, excepto las telefónicas, que se mantenían por uno o dos teléfonos. No era sólo eso: las visas de los niños y padres se concedieron sólo por 15 días; a la doctora se le redujo de dos meses a dos semanas.

El editorial añade que a las abuelas y abuelos les negaron el permiso para visitar al nieto, que algunos no veían hacía seis meses. También a la doctora, a última hora y ya de regreso, le comunicaron, 10 minutos antes de tomar el avión, durante una escala en Texas, que podía disponer de varios días más.

Muy preocupante fue el hecho de que el INS, por demandas de la mafia, nombró a una psicóloga con derecho a inspección sistemática, la cual hasta hoy ha tenido una buena actitud, pero significaba una intromisión humillante en el seno de la familia. Y no tiene explicación alguna la imposición adicional de una trabajadora social, cuyo objetivo no es nada claro, y que en la segunda visita habló de playas y otros temas, si la estancia se prolongaba, lo cual no agradó nada a Juan Miguel, que es muy sensible ante cualquier cosa que se parezca a un intento de seducción.

"La realidad es que tener a Juan Miguel aislado y sin contacto alguno con personalidades amistosas, sin posibilidad de dirigirse a la prensa y sin posibilidad de testimonio público ante cualquier trastada era muy ventajoso para los que trataran de eludir el deber elemental de encontrar solución transparente y justa para el bochornoso problema que arbitraria e ilegalmente se había creado".

Y especifica el editorial del diario Granma  "Faltaría mencionar la ausencia de personal médico y otras personas del grupo mínimo indispensable, incluidos otros niños, para apoyar a la familia y a Elián, a los que no concedieron visa. En aquel solitario paisaje 7 niños, la familia y otras personas cubanas se quedaron sin un solo médico. Ahora en Washington tendrán acceso en cuestión de minutos a profesionales amigos y de confianza si fuera necesario.

El rotativo Granma continúa especificando que "no fueron pocas las dificultades para obtener una vivienda adecuada en la capital para la mudada. Varias habían sido consideradas como posibles. Ninguna pudo ser obtenida porque el Departamento de Estado obstruyó la gestión. Finalmente, se obtuvo la que será utilizada hoy, que reúne un número de requisitos adecuados donde Elián continuará progresando en su curso escolar.

Otra norteamericana generosa la ofreció igualmente sin cobro alguno. Varias personalidades nobles y amistosas, tanto en Nueva York como en Washington, al conocer las dificultades, tan pronto se les informó, ofrecieron sus residencias gratuitamente, entre ellas la dirigente religiosa tan extraordinariamente humana, Joan Brown Cambell.

"En Wye Plantation los alguaciles fueron sumamente amables con todos los cubanos que allí hasta hoy han residido. El control, desde luego, era total y absoluto. Sin duda, Wye Plantation no era el lugar adecuado para esperar el fallo de Atlanta, un tribunal que en esencia fue impuesto, ya que de acuerdo con las leyes nacionales e internacionales no le correspondía la jurisdicción del caso". Y prosigue la nota : "El traslado de Juan Miguel, su familia y demás compatriotas a Washington constituye un importante acontecimiento, un nuevo paso hacia la liberación. Falta ahora la liberación definitiva: el rápido regreso de todos a Cuba.