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Aventuras
contrarrevolucionarias de la SINA en Pinar del Rio
La Habana, mayo 24.-Bajo
ese título, el rotativo cubano Granma publica hoy un artículo que
manifiesta: Hay cosas que son casuales y "casualidades" que no
tienen nada de casuales.
Fue absolutamente casual
el hecho de que el editorial de Granma de fecha 16 de mayo, entregado
por la redacción a los impresores la noche del 15 de mayo, coincidiera
con que casi a la misma hora, a las 8:30 pasado meridiano, en un local
destinado a las Hijas de la Caridad frente al Obispado de Pinar del
Río, el consejero político de la embajada de Polonia, Krzystof Jacek
Hinz, en compañía del laico Dagoberto Valdés, una traductora polaca y
hasta un trovador de la misma nacionalidad, inaugurara la misma
exposición antisocialista, procapitalista y neoliberal que había sido
inaugurada por el ya conocido senador polaco Zbigniew Romaszewski en la
Iglesia de San Juan de Letrán el día 7 de mayo.
El senador Romaszewski
arribó a Cuba el 2 de mayo para trabajar en un "intercambio
científico-técnico entre Cuba y Polonia", y el material de la
exposición, numerosos folletos en español explicativos de su contenido
y hasta traducciones en este mismo idioma de las canciones de un
extraño trovador polaco –que arribó el 4 de mayo como turista-, todo
de carácter político antisocialista, fueron introducidos de
contrabando por la embajada de Polonia.
Se pudo conocer que el 23
de abril, procedente de Varsovia vía Madrid, en el vuelo 6625 de la
aerolínea Iberia, con manifiesto 3097, arribaron a Cuba trece
bultos con 470 kilogramos, con guía aérea 080-5212 3131, en valija
diplomática consignada a la embajada de Polonia en Cuba, y despachada
con factura 45268, el día 28 de abril del 2000, al ciudadano de
nacionalidad polaca Krysztof Jacek Hinz.
Este tipo de carga, que
se factura con la condición de valija diplomática, no se revisa,
según los convenios internacionales. En ella venían los materiales de
la exposición. Nadie habló una sola palabra ni hizo contacto con
institución cultural o autoridad cubana alguna.
El procedimiento
clandestino, la introducción de objetos violando las leyes de la
Aduana, el uso indebido de la inmunidad diplomática y el método
conspirativo caracterizaron esta actividad contrarrevolucionaria.
El 27 de abril llegaron,
como ya se conoce, la señora del Senador y la traductora,. Cinco días
después, el propio Senador y otro ciudadano polaco, Piort Kielanows.
¿Destino?. Un convento abierto al público. ¿Asistentes?. Cabecillas
contrarrevolucionarios, diplomáticos de países ex socialistas,
aspirantes o ya miembros de la gloriosa OTAN y algunos otros de los más
allegados en el complot anticubano de Ginebra.
Es posible que pudiera
haber invitados de relleno o por equivocación. De visitas y reuniones a
tutiplén, sus interesantes contenidos y de otras cosas ya se habló.
Parecía que el show terminaría ahí. La sorpresa fue cuando los
intrépidos conspiradores, envalentonados por su aparente éxito en San
Juan de Letrán, decidieron seguir la fiesta en Pinar del Río.
Agrega la nota oficial
que publica hoy el periódico Granma, que en Pinar del Río, amparados
allí por una sacrosanta institución cuyo sólo nombre evidentemente, a
juicio de su director, es capaz de suscitar el más profundo temor del
más audaz revolucionario cubano: un Centro de Formación
Cívico-Religiosa, ubicado en el lugar contiguo al Obispado Católico de
Pinar del Río, siguió la fiesta de los conspiradores.
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