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Realiza
declaraciones Juan Miguel a su llegada a Washington
Washington,
abril 6.-En horas de la mañana de hoy el avión de Cubana de
Aviación conduciendo a Juan Miguel González, su esposa y su hijo
lactante, llegó a Washington donde el padre de Elián leyó un
comunicado ante los medios de prensa que acudieron a la terminal
aérea:
Espero con verdadera impaciencia que
se me entregue a mi hijo lo antes posible, y desearía regresar con
él a Cuba inmediatamente. Se me ha dicho que debo esperar todavía
hasta dos meses más para poder reintegrar a Elián a su casa y a su
humilde pueblo de Cárdenas, donde nació y creció sin faltarle
cariño ni atenciones.
Ante esta nueva e injusta dilación,
he solicitado al gobierno de los Estados Unidos que se me permita
venir, para ayudarme en la atención a mi hijo, a un pequeño grupo de
sus compañeros de aula, a profesionales, médicos, psicólogos y
pedagogos necesarios para la atención a los niños y que han seguido
minuto a minuto la situación creada, y a un dirigente de mi país que
como amigo o hermano ha estado junto a mi asesorándome y apoyándome
en estos momentos de dolor y desconcierto.
He llegado a
Washington, donde espero abrazar muy pronto y por primera vez en más
de 4 meses a mi hijo Elián González Brotons. Me acompañan mi esposa
y mi hijo de 6 meses de edad quienes somos la verdadera familia de
Elián. Hace exactamente 117 días que vivo separado injusta y
cruelmente de mi hijo. Nunca él necesitó más de su padre y su
familia, de sus amigos y su escuela que durante el angustioso período
transcurrido desde el 22 de noviembre.
Presenciar la
desaparición de su madre y sobrevivir milagrosamente a un naufragio,
era ya suficiente sufrimiento para un niño de solo 5 años. A ello se
sumaría la entrega en custodia temporal a unos parientes lejanos que
nunca lo habían visto o habían tenido un solo encuentro con él.
Reclamé de inmediato a las autoridades de los Estados Unidos la
devolución de mi hijo. NO fue hasta el 5 de enero que el INS
declaró, como corresponde según las leyes internacionales, el
incuestionable principio de la patria potestad y la práctica
acostumbrada en estos casos, que el niño debía regresar junto a su
padre.
Sin embargo, esta
decisión no fue ni ha sido aún ejecutada y se supeditó a un proceso
judicial interminable y confuso. Finalmente el pasado día 21 de marzo
la Corte Federal de la Florida sentenció a favor de lo que nunca
debió ser puesto en duda. Con gran angustia fui conociendo cómo en
ese tiempo mi hijo ha estado sometido a crueles presiones
psicológicas para influir en su personalidad, profundamente
debilitada por el trauma sufrido.
Y por si fuera poco,
Elián ha estado siendo exhibido en desfiles, mítines y medios de
comunicación, todo con el interés de sacar provecho político a la
imagen de su tragedia. Ha debido soportar el constante asedio de
políticos, periodistas, abogados, agentes de publicidad y otros
individuos ajenos a la familia.
Una entrevista de
televisión realizada sin mi autorización y que se prolongó durante
ocho horas sería suficiente para evidenciar la crueldad y el daño
que se le está haciendo a mi hijo. Las llamadas telefónicas que
realizo a diario para hablar con él desde Cuba se obstaculizan
frecuentemente y cuando se establecen puede escucharse con claridad el
acoso de los adultos sobre el niño.
No conozco quiénes
son los médicos y psicólogos que atiendan a mi hijo, ni cuál es el
tratamiento o los medicamentos que recibe, y a pesar de que lo he
solicitado por escrito cuatro veces no he recibido respuesta. En los
últimos días, toda la familia hemos visto con alarma cómo se
exacerban las pasiones en Miami. La televisión ha divulgado escenas
peligrosas que nos hacen temer por la seguridad de mi hijo.
Cualquiera comprende
que el trauma sufrido por mi hijo Elián requiere de un proceso de
recuperación conducido no sólo por mis sentimientos de amor y
cuidados de padre, sino también por las recomendaciones de
especialistas y por el ambiente de sus clases y juegos con sus
compañeros de aula y sus maestros, lo que sería de un extraordinario
valor. Pese a lo que he sufrido y vivido desde el 22 de noviembre,
confío aún en que las autoridades de los Estados Unidos no permitan
que se provoquen nuevos daños a mi hijo y mi familia, y les pido que
comprendan por qué debo estar acompañado de los niños y las
personas señaladas.
Junto a la angustia
y los sufrimientos de nuestra familia, que han llegado a límites
inimaginables, ha estado el aliento de todo el pueblo cubano y sus
autoridades. Tampoco en estos momentos puedo dejar de expresar un
sentimiento de profunda gratitud al pueblo norteamericano cuya gran
mayoría y en número creciente ha manifestado su opinión de que el
niño regrese a mí.
Firmado por Juan
Miguel padre de Elián González Brotons, abril 6 del 2000.
Con
posterioridad, Juan Miguel y sus acompañantes se dirigieron a la
residencia de Fernando Remirez de Estenoz, encargado de la Oficina de
Intereses de Cuba en la capital estadounidense, donde espera el
anhelado reencuentro con Elián.-
Todas las cadenas de televisión
estadounidenses han seguido paso a paso la trayectoria del padre de
Elián, desde que salió de La Habana, esta madrugada, donde fue
despedido por el Presidente, Fidel Castro, hasta su arribo a
Washington.
La CNN, en sus transmisiones
informativas indicó que durante todo el día de hoy dará amplia
cobertura a la presencia de Juan Miguel González en Estados Unidos,
cuyo objetivo es retornar a Cuba con su hijo Elián. |