"Deben
poner fin al abuso infantil con Elián", dice el Presidente del Parlamento cubano
La Habana, febrero 9.- "Lo
más importante es que las autoridades norteamericanas devuelvan a Elián, pero mientras
no se atrevan a hacerlo deben poner fin al abuso infantil que escandalosamente tiene lugar
en Miami", expresó en improvisada rueda de prensa Ricardo Alarcón, a la entrada del
Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.
El presidente del Parlamento quien asistió
al encuentro del padre y abuelos de Elián con una delegación de indios norteamericanos
que visitan Cuba dijo que es una bajeza sólo concebible en ciertos sectores de la
subcultura miamense el tratar de denigrar a las abuelas cuando ellas junto con su nieto y
el padre son las víctimas de un crimen incalificable, y lo que tratan es de desviar la
atención de la carta enviada por Juan Miguel a las autoridades estadounidenses.
"Desde que Elián González llegó a
Estados Unidos ha sido objeto de la constante vigilancia de la prensa y de toda suerte de
presiones sicológicas, que llegan al abuso infantil" señaló Ricardo Alarcón. Lo
llevaron a Disneylandia y lo encaramaron en un bote a los pocos días del naufragio, lo
han pellizcado delante de las cámaras para obligarlo a decir que quiere quedarse en
Miami, apuntó Alarcón, quien más adelante expresó que cada día lo someten a la
increíble tortura de recibir a Ileana Ross y a Basulto, además de someterlo a un
conversatorio de dos horas con el senador Smith, hecho que se repitió el domingo pasado
con Dan Burton. Y a un niño de seis años no pueden obligarlo a ver los rostros de tantos
politiqueros, enfatizó Alarcón.
Al niño lo han obligado a hacer signos, le
arrebataron el teléfono cuando hablaba con su padre, lo separaron groseramente de sus
abuelas después de dos meses sin verlas, todo eso es tortura, señaló Ricardo Alarcón a
la prensa al referirse a la situación de Elián González.
A todo esto se suma, dijo el Presidente del
Parlamento, que Elián está rodeado de dos delincuentes, uno de ellos pendiente de
juicio, y ahora se supo que los tíos abuelos son borrachos. Es realmente un caso
escandaloso de secuestro infantil, de abuso infantil, son condiciones en que ninguna
autoridad responsable permitiría la custodia temporal de ningún niño. El padre es el
único que tiene derecho a decir con quien se queda el niño, o si recibe tratamiento
especializado. Esas preguntas las hizo Juan Miguel al gobierno estadounidense y espera
respuesta, finalizó Alarcón. |