Cada
día que pase el daño será mayor
Juan Miguel González,
padre de Elián, hizo llegar en la tarde del jueves a la Fiscalía General de los Estados
Unidos y al INS, a través del Departamento de Estado de los Estados Unidos, la siguiente
carta:
La Habana, 3 de febrero de 2000
S.E. Janet Reno, Secretaria de Justicia
S.E. Doris Meissner, Comisionada del INS
Distinguidas señoras:
Les escribo movido por la más
profunda preocupación y angustia sobre el estado en que se encuentra mi hijo de seis
años, Elián González, separado de su familia injusta y cruelmente hace más de dos
meses.
Sus dos abuelas pudieron apreciar con
dolor y amargura los graves perjuicios que para la salud y el equilibrio emocional de mi
hijo ha significado su prolongado e intolerable cautiverio. Ellas comprobaron las
consecuencias nefastas de las condiciones que rodean la existencia de un niño inocente y
de tan tierna edad, las cuales, por cierto, han sido reflejadas en diversos medios de
prensa y denunciadas por prestigiosos psicólogos infantiles y otros especialistas de
Estados Unidos.
Elián lleva más de dos meses bajo el
constante asedio y la presión de políticos, periodistas, abogados, agentes de publicidad
y otros individuos ajenos a su familia. Algunos de ellos como la señora IIeana Ross
Lehtinen y el señor José Basulto han dicho y repetido públicamente que se han reunido
con mi hijo, todos los días, durante este largo período. Otros han divulgado que han
sostenido con él entrevistas de varias horas. El niño ha sido forzado a posar ante
cámaras de televisión día y noche junto a personas que él no conoce y que lo manipulan
inescrupulosamente. Esta invasión grosera de su privacidad y esta falta de respeto para
su inocencia infantil, deben cesar inmediata y totalmente y ustedes deben garantizar que
tales cosas no ocurran más.
Entre las personas que aparecen
constantemente junto a mi hijo tanto, que son bien identificados y reciben homenajes
de quienes permanecen siempre ante el lugar del secuestro se encuentran los
conocidos mellizos, ambos con larga trayectoria criminal varias veces condenados por
tribunales de la Florida. ¿Cuántos otros individuos de similares antecedentes rodean a
mi hijo? ¿Puede tolerar el INS que esta situación continúe?
La hermana de los mellizos, vocera de
quienes retienen arbitrariamente a mi hijo, declaró el pasado 26 de enero que Elián
está recibiendo tratamiento psicológico.
Como padre, cuyos derechos exclusivos
fueron reconocidos por ustedes, les solicito formalmente que:
1.Me entreguen a mi hijo conforme a la
decisión anunciada el pasado 5 de enero.
2.Que mientras no se ejecute esa
decisión, mi hijo sea trasladado al domicilio del señor Manolo González, mi tío, quien
reside también en la ciudad de Miami no lejos del sitio donde Elián permanece
secuestrado.
3.Que inmediatamente se ponga fin al
acoso, la manipulación, las presiones psicológicas y las violaciones de la privacidad de
mi hijo Elián González.
4.Que con toda urgencia, y la mayor
precisión posible, el Servicio de Inmigración y Naturalización me informe sobre las
siguientes cuestiones:
Nombres y apellidos del psicólogo o
los psicólogos que visitan a mi hijo, instituciones donde estudiaron, nivel y experiencia
profesional que poseen, tratamiento que le están aplicando incluyendo si le están
suministrando psicofármacos, cuáles y para qué.
Nombres, apellidos, ocupación actual
y antecedentes de todas las personas que visitan la casa del señor Lázaro González,
quiénes permanecen en su interior y se relacionan directamente con el niño y quién o
quiénes lo acompañan cuando duerme.
Espero que ustedes comprendan mis
sentimientos y los de los cuatro abuelos, la bisabuela y el resto de la familia de Elián
González, que con tanto amor lo hemos criado y cuidado en nuestro hogar de Cárdenas y
que sufrimos bajo la angustia de saberlo víctima del maltrato y el abuso de quienes lo
mantienen secuestrado.
A mi hijo se le está ocasionando un
daño que desgraciadamente podrá dejarle secuelas para toda la vida. Cada día que pase
el daño será mayor. Quienes pueden evitarlo tienen una obligación moral de actuar con
toda urgencia.
Espero su respuesta.
Atentamente,
Juan Miguel González |